martes, 8 de mayo de 2012

El asesino hipocondríaco es un guiño gamberro al género negro, un digno experimento consistente en un vademecum de grandes hipocondríacos (escritores y filósofos) con sus hipocondrías. Un hombre, Eduardo Blastein, psicólogo, que debe morir a manos de su asesino, el señor Y., antólogo de dolencias imaginarias a cual más rara. Disparate, ternura, soledad, y crítica perfectamente disimulada.
Mi reseña en Ojos de Papel

http://www.ojosdepapel.com/Index.aspx?article=4400